Los skinboosters no son rellenos: son microgotas de ácido hialurónico estabilizado que se colocan superficial para hidratar profundo y mejorar la calidad. El resultado es luminosidad, elasticidad y firmeza en rostro, cuello y manos.
Finísimas microinyecciones depositan reservorios de hidratación en la dermis, donde atraen agua por meses. Los fibroblastos despiertan, el soporte de colágeno mejora y la superficie se vuelve más lisa y luminosa.
La piel deshidratada se ve cansada a cualquier edad. Recuperar el balance de agua es salud cutánea en su forma simple, y la luminosidad llega como consecuencia natural.
Los skinboosters pertenecen al portafolio estético de Galderma, la compañía dermatológica detrás de Restylane (galderma.com). A diferencia de los rellenos con volumen, se extienden fino para mejorar hidratación y elasticidad.
El resultado se potencia con protector solar diario, buena hidratación y cuidado suave. El mantenimiento suele ser anual, según tu exposición al sol y tu piel.
Para piel opaca, deshidratada o fotoexpuesta que busca glow sin volumen. En NuMe, tu plan de calidad de piel inicia con valoración médica.
Hidratación y calidad, no volumen.
Luminosidad progresiva en las semanas siguientes.
Una vez al año para mantenimiento.